17 mar. 2010

Venezolanos de primera y venezolanos de segunda.


Hay cosas que llaman la atención, particularmente porque son difíciles de entender:

¿Qué hay de especial en el trabajo de un médico, que lo ponga por arriba del trabajo de la mayoría de los venezolanos? O bueno, disculpen ya les dije que hay cosas que uno no entiende, hagamos la pregunta de otra forma: Con frecuencia oímos que “a cada quien según su necesidad y de cada quien según su capacidad” Bueno, por lo menos lo oímos ahora, porque antes esa era una frase prohibida. Vale, entonces otra vez la pregunta ¿Las necesidades de los médicos valen 5 o 6 veces más que las de los demás venezolanos?

Estas preguntas medio bobas me surgieron hoy cuando vi a natera (el ilustre doctor, presidente (así, con minúscula) del colegio de médicos (también con minúscula) diciendo que el 40% de aumento para los médicos era inaceptable y habló de los “pírricos” 2500 Bs. que ese “inaceptable” aumento reporta.

Agarre mi libreta de pensionado y calculé: Recibo 967,50 Bs. mensual hasta febrero, 10% en marzo son 67,50 Bs más, es decir 1035,00 Bs a partir de marzo y más o menos 1190 Bs a partir de septiembre, disculpen la imprecisión pero “a mi edad a veces las cosas se trastocan”. Y me di cuenta de que un porcentaje altísimo (no tengo cifras, pero sé que debe ser muy alto, y lo digo en base a lo que veo a mi alrededor) de los venezolanos gana un (01) salario mínimo o menos –Sí, sorpréndanse, hay muchos trabajadores venezolanos que ganan menos de un salario mínimo– Es decir, que en septiembre el salario mínimo de los venezolanos será de menos de la mitad de lo que va recibir de aumento mensual un médico.

Bueno luego de esto corrí a buscar el diccionario, pues probablemente siempre entendí mal la palabra “pírrico”. Pero desgraciadamente no estaba confundido y comencé hacerme preguntas.
Sí, pues si los 2500 Bs que van recibir los médicos, no hablemos de otros beneficios sino solo del aumento directo, es “pírrico” entonces donde quedan los 223 Bs. que vamos a recibir (y fraccionados) la gran mayoría de los venezolanos.

El planteamiento hasta aquí, parece exclusivamente economicista. O dicho simple, los pocos que estén leyendo esto, estarán pensando este tipo este es envidioso, lochero y ambicioso.

Pero no la cosa no es tan simple, ojala lo fuera.

Se puede decir que es un problema de importancia de las tareas, lo que nos remite a la pregunta inicial. Claro, el médico trabaja para salvar vidas ¡Qué puede valer más que eso! Además, para ser médico hay que estudiar mucho y saber mucho, ¿verdad? Si es cierto, pero no se imaginan la cantidad de cosas de las cuales depende la vida de los médicos –y de las cuales ellos ni p… idea– y que solo la saben hacer esa gran mayoría de venezolanos que apenas ganan un salario mínimo.
También se puede decir que es simplemente un problema de porcentajes. Sí, eso también es cierto, si gano menos el mismo porcentaje de mi sueldo representa menos que el mismo porcentaje en alguien que gana más. Pero, además de ese leve matiz, está el problema de que no es el mismo porcentaje, es 25% para la mayoría y 40% para unos pocos.

Además recuerden que los porcentajes no saben de lucha de clases.

Pero peor aún, los porcentajes sí sirven para mediatizar los datos (o mejor, –¿peor? – para esconder intenciones). Pensemos en el equivocado ejemplo de Mandel con el precio del pan y el de los aviones, supuestamente el pan vale mucho menos porque en su elaboración se invierte menos “trabajo socialmente necesario”. Es decir, la persona reducida a cantidad y por lo tanto cosificada, mientras que el “producto” se hace persona. ¡Cómo nos hacen falta el viejo Marx y el Che!

Pensemos en otro cómico ejemplo, el de un pueblo donde había según el censo existen 4 cabezas de ganado per cápita (es decir, estadísticamente cada habitante era propietario de 4 vacas) ¡Pero la realidad era que el pueblo habitado por 499 que no tienen un coño, queda al lado de una hacienda donde su único propietario tiene 2000 vacas!

Y si es “cada quien según su necesidad” es entonces cierto que los médicos (y parece que no solo los médicos, sino los magistrados, la nómina mayor, y etc.) “necesitan” más que el resto de los venezolanos.

Estaba pensando ahora en algunas cosas que el viejo Marx decía acerca de la diferencia entre trabajo social y trabajo comunitario, entendiendo estas dos categorías una referida al trabajo para producir mercancías y el otro el trabajo, de la gente en comunidad, para satisfacer necesidades. Estaba pensando en el Che cuando decía, y quizá lo estoy interpretando, que si bien el trabajo del simple obrero no produciría cambios de gran trascendencia en la nación, a ese “simple” obrero había que cuidarlo de manera especial, porque al fin y al cabo, su felicidad era (y es) el fin último de toda revolución (de la nuestra debiera de serlo particularmente). El viejo Marx hablaba, también, de cómo el proceso de producción, organizado a través del trabajo social (es decir el que produce mercancías) produce “exactamente” la misma relación que en el terreno ideológico se presenta con la religión: convierte al sujeto en objeto. Hablaba también del empobrecimiento del trabajador, que crea –con su trabajo social– “un bien que le es ajeno”

Bueno... y así. Ven como el darme cuenta de que soy un venezolano de tercera me hizo ponerme a pensar boberías (algunos teóricos llaman a eso concientización. Disculpen yo lo llamo arrechera).
Y, bueno comprenderán que estoy criticando la estupidez del ilustre doctor natera (¡todo con minúscula!) pero también la del funcionario (también con minúscula, desgraciadamente) que dijo que el aumento de la harina precosida, el arroz, el pollo y el azúcar no va afectar el bolsillo del venezolano. Evidentemente, él no sabe que en la casa de los venezolanos que ganamos un salario mínimo se come arepas por lo menos dos veces al día (y no solo porque nos gusten mucho) y el resto del tiempo se come arroz, y seguro piensa, además, que Mercal es suficiente para ellos. Evidentemente tampoco sabe que Mercal cubre no más del 20 o 25% de los venezolanos (Fíjense otra vez los porcentajes. Habría que ver que representan esos porcentajes, en la realidad, para una señora que para comprar 2 kilitos de harina precosida y un pollito, tiene que calarse una cola de 2 hora al menos)

Bueno no se para que sirven estas tonterías. Uno pudiera pensar que si se publica en aporrea a lo mejor lo lee Chávez, pero también uno tiene la sensación de que Chávez ya no lee aporrea y que el equipo que lo hace por él no le muestra sino algunos artículos muy escogidos.

Ojala sirva para que alguien, aunque fuese solo yo mismo, comience a darse cuenta de para donde deben ir realmente los tiros (perdonen la referencia…, pero es antes de que llegue el otro tipo de tiros)

Todo el mundo termina con una consigna gloriosa, pero comienzo a tener miedo de que la cotidianidad vacía de ellas les quite su condición de extraordinarias.

Por ello ¡por ahora…!

La seguimos, camaritas…

Edgar Gutiérrez
TatuyTv
Mérida.

9 mar. 2010

¿GUERRA DE LOS SEXOS O LUCHA DE CLASES?

LA GRAN CAMPAÑA

La Historia de la Humanidad está signada por las contradicciones en el desarrollo de las relaciones sociales, de la Lucha de Clases. Las Mujeres revolucionarias y Hombres revolucionarios entregamos la vida por la suma de sueños, rebeldía y esperanzas que nos propone la construcción del socialismo; Esta entrega incluye debatirnos indivisiblemente entre lo que tenemos y lo que queremos.

En tiempos de transición, de la pugna entre las tendencias que guían nuestra revolución, son evidentes las contradicciones entre los planteamientos reformistas que buscan anular y confundir la construcción del socialismo desviando sus grandes metas, y por otra parte la construcción de los revolucionarios y las revolucionarias signada por el ejemplo de la transformación individual y social, de la formación continua y de la conciencia del deber social.

En estas circunstancias la lucha de la Mujeres también se presenta en dos grandes versiones: La desviación pequeño burguesa convenientemente limitada, hija consanguínea del pensamiento liberal, que encapsula al feminismo como un fin en si mismo y la lucha revolucionaria conjunta por una sociedad sin hambre, sin miseria, sin barbarie, sin exclusión, sin explotación.

En rescatar al feminismo y al socialismo de las desviaciones deben ir enfocados nuestros mayores esfuerzos. Los avances a niveles legales y políticos no deben ser suficientes, aceptarlos sin reparo sería sepultar al socialismo. El papel de la Mujer Revolucionaria en nuestra sociedad debe distanciarse de batallas etéreas e inconsistentes por meras reivindicaciones de forma; la batalla de las revolucionarias y los revolucionarios debe ir enfocada irreductiblemente a la transformación de la sociedad. Menos que eso, es doblegarse ante el enemigo común, la burguesía y el capitalismo.

La fragmentación social, legitimación de la imposición de la Propiedad Nosocial de los medios de producción, nos aliena y debilita frente al sistema del capital. Solo elevando la mirada podremos establecer verdaderas líneas estratégicas que conjuguen la fuerza de todas las formas de lucha para superar las consecuencias cruentas del poder capitalista, y construir el socialismo.

Lo dice Mariategui: “El tipo de mujer que produzca una civilización nueva tiene que ser sustancialmente distinto del que ha formado la civilización que ahora declina…”; La Gran Campaña, la del ejemplo de los revolucionarios y revolucionarias, de sus dirigentes, debe enfocarse en luchar contra los pactos, las desviaciones, las inconsistencias entre lo se que propone y lo que se construye, formando a la Mujer y el Hombre Nuevos, salvando a la Humanidad de la barbarie capitalista y fundando el Socialismo.


Integración Universitaria

Tatuy Tv

EL PELIGRO INMINENTE DE LA REVOLUCION BOLIVARIANA

“No hay oportunidad en una Revolución para los farsantes, no hay oportunidad en una Revolución para los acomodaticios, no hay oportunidad en una Revolución para los ambiciosos, no hay oportunidad en una Revolución para los mediocres, no hay oportunidad en una Revolución para los débiles y cobardes”.

Fidel Castro.


El proceso de construcción socialista en Venezuela, es el resultado o expresión genuina de definiciones concretas sobre la idea, el carácter, el papel, la clarificación del objetivo y la condición de la Revolución Bolivariana. Incluso tales definiciones históricas sirvieron de tamiz, pues permitieron que quienes negaran la lucha de clases abandonaran el barco, ejemplos de esto, lo encontramos en todas las traiciones que se han manifestado en momentos coyunturales de gran magnitud, que requerían de la fuerza y la consistencia ideológica.


Así, la Revolución Bolivariana hoy, entra en una nueva etapa de definiciones, que ubicamos bajo dos paradigmas concretos que son:


La develación de las grandes contradicciones de clases existentes en la sociedad, como el régimen de propiedad, la forma y el fondo como está organizado el trabajo. La profundización de la revolución como salto histórico hacia el socialismo, como transición misma hacia una sociedad sin clases.


Este paradigma lo hemos denominado como Socialismo Auténtico al que derivamos de la siguiente manera:


  1. Propiedad social sobre los medios de producción.
  2. Gestión planificada de la economía, bajo el impulso del sistema presupuestario de financiamiento, propuesto por el Comandante Ernesto Che Guevara.
  3. Conciencia del deber social.
  4. Tejido social revolucionario.
  5. Poder popular.
  6. Internacionalismo Revolucionario.

Estos son en grandes rasgos, los cimientos sobre los cuales consideramos la construcción del socialismo.


Esto evidentemente pasa por entender la compleja, pero necesaria reflexión autocrítica y rigurosa sobre las experiencias que han intentado alcanzar el socialismo, lo que exige entonces, de una postura no dogmática ni ortodoxa, por ello, el paradigma expresado anteriormente, requiere del debate y la organización necesaria y que los planes de lucha sean expresión cotidiana de ese gran programa. Entendiendo que toda reflexión política e ideológica sobre la construcción del socialismo, pasa por superar la momificación a la que ha sido sometida la teoría revolucionaria, convirtiendo el materialismo histórico dialéctico, en una burda receta gastronómica.


Por otro lado, se encuentra la ideología de la pequeña burguesía o el paradigma reformista, que juega en el seno del proceso revolucionario, afortunadamente por lo complejo de las pugnas y batallas internas por conquistar sus apetencias, no han logrado, hasta ahora, homogenizar sus intereses, aun cuando les une, la necesidad de frenar la cotidianidad de la Revolución hasta cercenarla, sepultando cualquier intento, cualquier esperanza. Esto se da por que los intereses del pueblo trabajador y explotado, pone en riesgo los privilegios, la opulencia y los grandes negocios que han venido conquistando en el tiempo.


Son ellos, los pequeños burgueses, los que están sepultando el socialismo a nombre del socialismo, los que en este momento pretenden hegemonizar absolutamente toda la dirección política del proceso revolucionario, son ellos los que en este momento impulsan descaradamente un proceso de pacto, negociación y conciliación con los verdugos del pueblo, pues solo a través del pacto podrán disfrutar de sus beneficios. Por ello les conviene mantener el actual estado de cosas, cambiar para que nada cambie, mimetizarse con el discurso socialista manejando la retórica discursiva, la fraseología socialista, pero defendiendo la propiedad privada, manteniendo así los grandes monopolios económicos del país. Son ellos los que ocultan el encarcelamiento injustificado del Cacique Yukpa Sabino Romero, cuyo pecado mortal ha sido el de pelear por el derecho ancestral sobre la tierra que les pertenece, así también ocurre con la muerte de dirigentes campesinos en lucha, dirigentes obreros, estudiantes, etc.


Su plan, es la entrega de la Revolución y al líder que la acompaña por medio del pacto. Impulsar experiencias de convivencia entre relaciones de propiedad burguesa, con las incipientes relaciones socialistas, es decir, apelan al uso de las armas melladas del capitalismo para hacer la revolución, método abominable e incoherente con los principios revolucionarios. También este paradigma pequeño burgués, se manifiesta también cuando se fomenta y se fortalece el esquema de las elecciones burguesas, que reproducen esa competencia criminal y sangrienta que nada responde al ideal emancipatorio de la Revolución Bolivariana. ¿Quiénes son? Están en todas partes: como ministros, directores, legislando, como alcaldes, gobernadores y paradójicamente en cualquier cargo estratégico para la Revolución. Recientemente, esa ideología ha aflorado en jóvenes, específicamente en el recién inaugurado Frente Juvenil Bicentenario 200.


Construir el socialismo, con amos, con burócratas y empresarios explotadores, es tan contradictorio como quien intenta mezclar el aceite con el agua, los intereses entre las clases sociales son antagónicos y por ende son irreconciliables.

No con esto pretendemos hacer una apología a la derrota, a la frustración. No todo está perdido.


Consideramos, que solo desde el campo de la batalla de las ideas, será posible que esta definición caracterizada anteriormente se desenlace haciendo hegemónica la ideología del Socialismo Auténtico. Es urgente crear en el seno del pueblo un gran sacudón ideológico, para ello se necesitaran muchos ejemplos, como los del asalto al Cuartel Moncada y la Historia me Absolverá, el Che, con su entrega y constancia, muchos Fabricios Ojedas dispersos en la geografía nacional, es decir, que debemos construir un referente aglutinador, una expresión de sacrificio y ejemplo que sea reconocido por nuestro pueblo, hombres y mujeres que no los motive el afán del lucro y la opulencia, que no sean elaboración mediática u artificial. En esta era bicentenaria, requerimos con urgencia una dirección política revolucionaria, que desplace a la pequeña burguesía, que enfrente el imperialismo y sus lacayos con medidas que profundicen la revolución, no con posiciones reformistas que retroceden el camino como práctica propia de la actual dirigencia decadente y desgastada, producto de no contar con la necesaria convicción ideológica, frente al gigante compromiso de fraguar la historia con los pobres de la tierra.


Es el momento de librar la gran batalla, por la definición de la revolución socialista, única alternativa posible por el rescate de la humanidad, que el capital amenaza con destrozar, si continua vigente.


No tenemos oportunidad para el fracaso y el error, la única forma de rendir homenaje a la memoria de nuestro hijo, Gorsiño José Carrillo Torres, asesinado por la balas del fascismo en la ciudad de Mérida a los 25 días del mes de Enero, es haciendo la revolución, derrotando a la péquela burguesía como estructura de pensamiento hegemónico, así como la burguesía enemiga histórica del pueblo. Nuestro “Calci” lo espera.


Llegó el momento, hay que derrotar definitivamente a los molinos de viento, convencidos, con nuestra armadura hecha de pueblo, de que la muerte no existe, porque ellos, nuestros muertos, los hijos del pueblo, están esperando la victoria.



Cualquier sumisión será nuestra derrota, solo la acción soberana del pueblo es libertad”.

Manifiesto Desobediente.



Guillermo Altamar. guillermoaltamar@gmail.com

Movimiento Integración Universitaria. ULA. Mérida.


25 feb. 2010

De los Anexos del libro Apuntes Críticos a la Economia Política

Selección de Actas de reuniones efectuadas en el Ministerio de Industrias.

Dra. del Cueto: (inaudible).

Comandante Guevara: Yo quiero contestarle una cosa a la doctora nada más, no para establecer una controversia científica, pues hace mucho que abandoné ese campo en que nunca fui muy brillante, pero para establecer, de todo la que usted ha dicho que todo es cierto, no podría decir que es una afirmación científica por lo menos hasta ahora, sino una manera de pensar. Nosotros tenemos que cuidar los cuadros, tenemos que cuidar al hombre, hemos insistido en eso. Ahora, hay algo que a determinado nivel no se puede olvidar que es el ejemplo y le aseguro que la vida de un dirigente de la revolución, de nivel de la dirección nacional, es realmente una vida que si no tuviera la compensación que uno puede lograr por la existencia de una obra que se construye, es el poder ver en esa obra algo que uno pone, sería realmente algo decepcionante. Es el precio que en las condiciones actuales hay que pagar, yo creo. A determinado nivel hay que pagarlo. Es evidente, uno no tiene familia prácticamente.

Muchas veces lo hemos dicho –sin que medie ninguna sospecha–, los hijos míos le dicen papá a los soldados que están ahí, que los ven todos los días, a uno no lo ven nunca y con la situación tan ideal, siempre tensa por lo menos, que sabe que lo van a mandar a un viaje de esos, con una bronca además. Y realmente hay, digamos, una compensación sublimada en el reconocimiento que los compañeros puedan hacer de un trabajo que pueda significar un ejemplo y en la obra que se va viendo.

Entonces es evidente que uno lo puede saber sin ser un gran psiquiatra, un gran fisiólogo, que una vida como la que llevamos nosotros es una vida que consume. El organismo humano esta más o menos equilibrado para llevar determinada vida, se ha acondicionado así durante el tiempo, y el esfuerzo tan constante pues quita años de vida. Pero eso es necesario, a determinada altura, a determinado nivel eso es necesario, yo diría que es imprescindible porque las condiciones en que Cuba construye el socialismo son muy difíciles, aunque hay una relativa abundancia comparado con otros lugares, es muy difícil porque precisamente esa abundancia es menor hoy que antes.

Hay que luchar contra el recuerdo de una abundancia mayor, objetivamente hablando, por la vecindad del imperialismo, por la deficiencia de nuestros cuadros, por la poca oportunidad de trabajar tranquilamente, debido a la cantidad de problemas que hay. Entonces evidentemente, a determinados niveles hay que hacer un sacrificio enorme. Claro, ese sacrificio tiene que ser de tal tipo que no vaya a redundar en una baja de la eficiencia diaria, es decir, nosotros podemos usar la máquina de tal manera que durante cinco años rinde al máximo y se rompe al sexto, cuando es una máquina destinada a diez años de trabajo. Pero lo que no debemos hacer es que la máquina trabaje siete días y al octavo se pare porque se descompuso, sino que trabaje, trabaje, trabaje hasta que dé el último quejido y ya vaya pues a recuperación de materia primas.

Es como yo veo el dirigente a determinado nivel y como muchas veces, a pesar de que uno ve los cuadros ya de cierto nivel cansados, nunca, por lo menos yo, he dicho a nadie descansa, haz esto o aquello, salvo a gente muy agotada, muy ineficiente porque creo que hay que desarrollar ese espíritu, es necesario.

El espíritu del autoconcepto, de su importancia que muchas veces se ha desarrollado y creo que también hemos hablado de eso. Es el mismo que en la Sierra llevaba, por ejemplo a que Hubert Matos no se arriesgara muchos, porque estaba consciente de la importancia de su papel en el futuro, y por supuesto Gutiérrez Menoyo se arriesgara menos. Es decir, al oportunismo en la acción, al abandono del deber social que tiene que ser parte de eso que pudieramos llamar la mística del socialismo si no fuera una palabra un poquito peligrosa, pero que tiene que existir. Un dirigente no puede ser una persona normal, es decir, en las condiciones de anormalidad en que se puede trabajar en esos momentos.

Ahora nosotros tenemos que fijar los niveles y siempre tener presente una cosa, por lo menos lo que decía la doctora, que la maquinaria no se nos rompa el octavo día. Ahora, si trabaja cinco años eficientemente y se rompe el sexto a todo lo que da y hemos sacado el 20% más, bienvenido sea, porque esos son los años en es necesario eso, después vienen los otros cuadros que lo reemplazan a uno, que tienen mayor preparación, mayor base y además las condiciones serán diferentes, ya todo el mundo camina hacia eso, pero hoy hay que hacerlo. No es una defensa específica de mi caso, es una defensa de los casos de determinados niveles del ministerio donde hay que trabajar, y nosotros tenemos casi como dirigentes la obligación de preocuparnos hacia los otros niveles y nunca, una cosa muy peligrosa, nunca tener el auto-sentido de las responsabilidades en estos aspectos y cuidarse para el futuro.

Es una cosa muy difundida, el sentido de la responsabilidad. Uno no puede ir adelante en una acción si no puede ser el ejemplo, el sentido de la responsabilidad para el futuro. Lo que se trata en determinado momento es el presente y eso está sintetizado por la frase de Fidel: “Vale más un ejemplo que un hombre”, cuando en el 56 habla: “Seremos libres o seremos mártires”, cuando vino en el Gramma y desarrollo todo lo demás, y era la base de que Fidel sea Fidel. Es decir que el ejemplo que ha dado en todos los momentos difíciles, en todos, esta a la vanguardia.

Entonces debemos, en este caso, y ya se trata de un problema político esencial, debemos cuidarnos mucho nosotras y todos los cuadros de dirección. Ahora hacia abajo si tenemos que cuidar. El esfuerzo individual de un obrero no va hacer cambiar el cuadro general del país, y ni de muchos obreros en distintos lugares, pero tenemos que cuidarle la salud y hacer que se sienta bien y que irradie esa sensación de sentirse bien.

8 feb. 2010

25 DE ENERO O NO TE HAS IDO

(poema dedicado a Gorsiño Carrillo)


Te veo caminar fugazmente
Y llegas aquí
Sonriente, ingenuo y loco
El tiempo aún no es para ti
No hay temor
Solo amor.

Te veo soñar, en medio del atardecer
Y preguntas ¿Cuánto queda? ¿Qué ha pasado?
Sin importar continúas
no sabía
¡Estabas ahí!
Ahí vienes, queda poco, no sigas detente aquí,
Falta poco, no te apresures
otros tiempos serán para ti

Continuamos sin saber donde estabas tú ,
llegas pronto, vete de aquí
no es tu tiempo, regresa pronto
no se que haces aquí
falta poco...

Ya te veo ¡abatido! estás ahí.
¡qué ha pasado!
tu sonrisa, se ha perdido,
tus ojos, se han cerrado,
tu corazón apagado, por las balas y el fusil,
No te vayas,
No tan pronto,
para siempre te has quedado,

Aún te veo caminando y soñando,
ya te has ido,

Aún sigues ahí,
queda poco, no nos dejes
la esperanza no has dejado.

No te vayas, el recuerdo,
lo acordado,
lo soñado,

Siempre estas aquí
No te has ido
Te has quedado

Para siempre.
Hasta Siempre.
Camarada hasta siempre
te has quedado
Aún te veo
No te has ido… te has quedado…


Wilmer Melo

7 feb. 2010

Los Hijos Combatientes de la Revolución

Esta Revolución, ha sido partera de hijos combatientes, dispuestos a entregar su vida por el sueño supremo de la humanidad: el Socialismo. Gorsiño era reiterativo a la hora de expresar su condición de combatiente y su destino de mártir. Murió como vivió: necio y rebelde por hacer lo que creía justo.

Su condición de clase humilde y excluido lo acercó a aquellos espacios donde se le daba sentido a su resentimiento, donde se le daba explicación a su malestar; malestar común a todos los hijos humildes de esta sociedad. Así empezó Gorsiño a dejar de ser el hijo de Mario y Juana para convertirse en el muchacho ligado a las luchas estudiantiles que empezaba a pensar y caminar con cabeza y pies propios, empezaba a actuar y a sentirse hijo de la revolución.

Calcibón, conocido así por sus compañeros de militancia por su delgada figura, se incorpora a las filas de Integración Universitaria, su asidero político y espiritual. Así empieza a vincularse a la organización de los estudiantes de Educación Media, en el seno del Liceo Bolivariano Alberto Carnevalli; toma por hogar a las Residencias Domingo Salazar para aportar desde su ingenuidad y su corta edad esfuerzos en la organización social y en el bienestar de su comunidad. Acompañó a Integración en todas sus luchas cotidianas, pero nos tomaría decenas de páginas reseñar la vida del compañero que entregó tanto con tan poca edad.

Sin embargo, no podemos dejar de recordar al Calcibón de la Marcha del 23 de Enero de 2010 en Caracas, que con emoción caminaba bajo el inclemente sol del mediodía caraqueño, repartiendo los panfletos de la Gran Campaña en el que se plasma la tarea de los revolucionarios propuesta por Integración Universitaria.

La muerte de Gorsiño Carrillo no podrá olvidarse jamás. El pueblo lamenta haber sacrificado a este compañero, y a tantos otros en las manos del fascismo dispuesto a yugular la flor del socialismo. El nombre de Gorsiño solo se dignificará en la medida en que avancemos decididamente a profundizar el Socialismo. Cualquier pacto y negociación con los verdugos del pueblo será rechazada por el pueblo digno que llora a sus combatientes caídos. El pueblo reclama que la entrega y la humildad que caracterizó a Calcibón sea emulada por la dirigencia de este proceso. El pueblo exige desprendimiento absoluto de su dirigencia revolucionaria, cualquier privilegio nos acerca al Capitalismo, nos acerca a la muerte y a la impunidad.


Sólo el Socialismo enaltece la vida y obra de los compañeros caídos

Seguiremos batallando por un Mundo Nuevo.