¡Hacia una Universidad en manos de todos los explotados!
En el devenir de la historia, la educación ha cumplido el papel de ideologizar a la sociedad para mantener y reproducir el orden establecido en un momento histórico concreto, es decir las relaciones sociales de producción, el régimen de propiedad que sustenta un modo de producción definido, requiere una ideología, una noción de vida y de mundo que permita que se reproduzca en el tiempo, lo que quiere decir que en las relaciones de poder y de dominación capitalista y en la historia de la humanidad permeada por las contradicciones y divisiones de clase, se requiere de un sujeto cuya conducta y creaciones culturales cotidianas desde el sentido común, mantengan el orden de opresión y explotación vigente. El individualismo, el afán de lucro, el desprecio por las raíces culturales que se derivan de la resistencia convertida en herencia ancestral de los pueblos, insertan al individuo en un competencia desigual en la que precisamente el hombre se devora a si mismo por sobrevivir en el mundo del privilegio, la opulencia, el estatus y el modo de vida.
Un modelo de conducta acorde al respeto por la legalidad burguesa, que no es mas que la legitimación de que la opulencia de unos dependa de la miseria de otros y que una minoría ilustrada e iluminada mande y gobierne sobre una mayoría explotada, empobrecida y sumisa, se convierte en la premisa sobre la que se sustenta el sistema educativo en una sociedad capitalista como la nuestra.
En sociedades profundamente industrializadas, se han creado los modelos educativos adecuados a la estrategia de dominación y posterior domesticación del hombre, convirtiéndolo en pieza autómata o robotizada, que sin pensamiento propio se convierte en pieza o ficha de la maquina que lo exprime, asumiendo como natural la situación de explotación a la que es victima, por parte de quienes son propietarios de los medios de producción.
Así se crea un sistema educativo, que deriva en un modelo de conducta en la sociedad.
Pero en este proceso de socialización capitalista, a través de la pedagogía de la dominación, la universidad no escapa del señalamiento antes mencionado, la única diferencia radica en que se fomenta la obtención de una certificación académica en la educación universitaria para supuestamente garantizar un ascenso en la escala de la estratificación social, cuando en la realidad se gradúan igualmente explotados pero con mentalidad de explotadores.
En tiempos de Revolución, evidentemente que las condiciones deben ser antagónicas, pues la vocación de la educación en el contexto de la lucha de clases es la de convertirse en instrumento para la emancipación de la humanidad su condición de mercancía. Por ello la Ley Orgánica de Educación presenta un escenario posible de transformación de la realidad universitaria, entendiendo que finalmente la transformación de la realidad pasa por romper con la propiedad nosocial sobre los medios de producción.
En la historia de la Universidad hemos sido testigo de la práctica antidemocrática que se traduce en un gobierno de privilegios para las castas iluminadas, existen mecanismos de ingreso que solo se abren a quienes participan de la red de clientelas y corrupción que giran alrededor del sistema de evaluación. Pero por otro lado ingresan aquellos que por iniciativa y estudio sistemático presentan la prueba de aptitud académica, esperando resultados como quien juega a la lotería.
En conclusión la tarea revolucionaria planteada frente a esta realidad, la LOE presenta significa una oportunidad pues de esta, se derivan leyes especiales para la creación, defensa y consolidación de un nuevo paradigma pedagógico que se sustente en la emancipación revolucionaria, entendiendo el contexto de la legalidad burguesa y su condición negadora de cualquier iniciativa liberadora de la clase explotada. Es decir, con esto decimos que no es el marco de la legalidad burguesa el contexto de acción para el impulso de la transformación revolucionaria pero si servirá para propiciar un proceso de acumulación de fuerza social consciente acompañada de un referente que este convencido en torno a la idea y el ejemplo en los hechos, por lo que se requiere crear un referente de unidad de los revolucionarios y colocara a nivel nacional los elementos centrales de la discusión en torno a la pertinencia de convocara a un PROCESO POPULAR CONSTITUYENTE POR LA TRASFORMACIÓN UNIVERSITARIA.
Queda entonces como compromiso nuestro, sentar las bases de un programa minimo de lucha acompañado de la consigna acertada, para avanzar en el horizonte trazado que es la construcción del socialismo hacia una sociedad sin clases.
¡POR UN SENDERO DISTINTO, RESISTIR CON DIGNIDAD HASTA VENCER!
Donde una vez los mayas erigieron una gran civilización, hoy sucumbe un pueblo bajo la soberbia de un sistema implacable. ¿Cuántas Áfricas hacen falta para financiar los privilegios de Bill Gates, Warren Buffet o Gustavo Cisneros? ¿Cuántos desiertos y sequías debemos padecer los “sub-desarrollados” para garantizar los oasis de unos pocos afortunados? ¿Cuántas Guatemalas más?
Este país centroamericano tristemente se posiciona en los titulares de prensa por su crisis alimentaria ya en fase de hambruna, consecuencia directa de la desgracia histórica de haber sido saqueada, en principio, por el Imperio Español, luego por las transnacionales del Imperio Yankee. Y cuando en la década de los ‘50 se intentó subvertir la desgracia histórica, a través de una revolución encabezada por Jacobo Arbenz, la mano tiránica de las transnacionales con un golpe de estado cruento, acabó con la esperanza de un tajo.
El Capitalismo no puede tratar a nuestros pueblos de otra manera, es su esencia explotadora; cuando no usa la careta de Dictadura Fascista, como en nuestra vecina Honduras, se viste de virus pandémico o de cruel hambruna; no tiene rostro humano, es sólo una careta que se inventa el reformismo pequeño burgués. El Capitalismo, firme en sus propósitos, siempre busca negar la vida y abrir paso a la muerte.
En medio de esta terrible realidad, surge en las inmediaciones de la OEA (Venezuela) una iniciativa grotesca: como en un Reality Show, estudiantes universitarios activistas de la derecha venezolana protagonizaron una inefable huelga de “hambre”, que asquea ad nauseam por su idiotez.
Estos mismos huelguistas, declarados firmes defensores del Capitalismo –el mismo que mata de hambre a cuatro departamentos de Guatemala y a buena parte de los pueblos pobres de la tierra-, apelan burlescamente a ésta histórica forma de lucha y a la mentira mediática atacando a la Revolución por los políticos presos, para proseguir en la consecución del Plan que busca acabar con la Revolución Socialista y salir de Chávez sin importar los medios y métodos.
Paradójicamente, los privilegiados, la burguesía venezolana, diseña todo un grotesco TeleShow donde fingen sacrificar su confort, su “apetito” burgués, en aras de perpetuar su status de dueños absolutos de la riqueza social, mientras, que centenares de millones de personas en el mundo no tienen cómo ocultar su hambre de verdad consecuencia definitiva de un sistema cruel, al que combate la Revolución Bolivariana.
Ya levantaron su huelga, ¿… y se murieron de hambre? ¡Nunca la han padecido!, no conocen la diferencia entre hambre y apetito; ¡nosotros sí!
El Capitalismo está globalizando el Hambre
Acábese con el Hambre y no con el Hombre
Contra la burla obscena de la derecha venezolana, expropiación inmediata de sus Medios de Difamación
Hermano que hoy resistes la traición. Hermana que esta noche enciendes en la barricada una hoguera y a falta de justicia, alumbra tu rabia.
Campesina, campesino …hijos del pueblo hondureño, madres de los nuevos Lempiras… obreros de las futuras restauraciones… Desde este rincón de América también se alzan puños en tu nombre.
Te conozco y me conoces
Tú que te apellidas compatriota, tú que ahora te llamas dignidad. En esta ciudad lejana se enciende un fuego por tu causa. No hay poesía sin tu causa. Hermano de Honduras, hermana de Tegucigalpa Allá, del otro lado del instante sin más luz que el llamado de la tierra, sin más voz que el ruido de la historia, sin más derechos que la desobediencia. Con los viejos arcos de la Selva con la invencible razón de los sin nada, con la verdad por arma. El pueblo vencerá!
II Desde el envés de tu pelea todos los poetas del mundo disparan su palabra eterna, contra el injusto de hoy y el de mañana.
Recibe pueblo heroico este temblor enfurecido… pasos de este ejército de voces: viento de los cinco continentes, brazo indomable de la gesta. De África, del Asia… voces europeas, canción americana, llamado del Maya, grito de Oceanía y Guaraní. Himno de los yekuanas. Temblor de ruido ancestro. Palabra del mar arado. Del Padre Nuestro, libertario.
Hermano de las trincheras de Tegucigalpa, hermana de la resistencia Lenca... los poetas del mundo escriben tu sangre… Sangre restauradora, sangre de los imprescindibles… Sangre erguida y nuestra… Roja Morazán.
III Esta noche tan alta, tan larga aclara por tu causa En la garganta.
Hermano de Honduras, hermana de Tegucigalpa cantamos tu victoria con fuego del Alba Tú haz venido de otro tiempo a agregarle al himno la estrofa perdida.
Pues historia es lo que forjas en la hondura de mi Idea. Tus piedras son verdades invictas que hoy suenan en mis letras. Río de alma fuerte.
Que el Chimborazo te dé aguante y puntería. Y que al soplar imprima a tu bandera otra estrella
IV Es O5 de julio…Bolívar te cuida!
Hermano, hermana ha llegado la hora ¡Mortal es la oligarquía... Mortal su Prensa su Iglesia Mortal el traidor y su doctrina.
¡Suena la hora del pueblo el Cristo está en las Trincheras!
Que venza la patria, pues, que venza! Tu suerte será la nuestra!
con Zelaya nuestro retorno histórico : Esta noche tan alta, tan larga aclara por tu causa en la garganta…
05 de julio… la patria está de vuelta!
Freddy Ñáñez (Red Nacional de Escritores de Venezuela)
Es una enseñanza de la historia: El Núcleo Fraterno se encuentra en los fundamentos de la Revolución Socialista , dicho de otra manera, una Revolución Socialista tendrá en sus raíces, se origina, necesariamente, de un Núcleo Fraterno. De la calidad de éste depende la calidad del proceso. Veamos.
Los Cristianos Primitivos, que eran los Socialistas Primitivos, entendieron bien la necesidad del Núcleo Fraterno, y postularon las bases para su creación: la Propiedad Social y la Conciencia del Deber Social. Ya hace 2000 años ellos proclamaban estos principios socialistas. Dice el Libro de los Hechos:
…“no había entre ellos ningún necesitado, porque todos los que poseían campos o casas los vendían, traían el importe de la venta, y lo ponían al pie de los apóstoles y se repartía a cada uno según su necesidad.”
En estas condiciones consiguieron crear un Núcleo Fraterno que resistió todo los embates de la distorsión interna y externa, es tan fuerte este Núcleo que sostiene la idea cristiana hasta hoy.
El Núcleo Fraterno de la Revolución Cubana se forma alrededor de Fidel y se consolida en la Sierra Maestra , en aquellas condiciones, todos los revolucionarios vivían en fraternidad, la suerte de uno era la suerte de todos, y de la eficiencia del todo dependía la vida de cada uno.
Es decir, vivían en Socialismo, que es el Cristianismo Primitivo evolucionado, excelso.
La permanencia de la Revolución Cubana tiene en su raíz este Núcleo Fraterno. El Socialismo se origina en una fracción de la sociedad que forma el Núcleo, éste prefigura la sociedad del futuro, se expande, toma la dirección de la sociedad, el poder político, y desde allí hace generales sus prédicas y su ejemplo, toma medidas que son coherentes con la prédica. Así se lleva a toda la sociedad la buena nueva de la vida en Socialismo, que ya probó sus beneficios en la fraternidad del núcleo.
La espiritualidad del Núcleo Fraterno, que es lo mismo que decir la espiritualidad socialista, debe impregnar a la sociedad venezolana. Debemos dar coherencia a esa espiritualidad con nuestras acciones, de gobierno y de partido, un desajuste entre espiritualidad y acciones traería confusión, y la confusión debilidad, y la debilidad derrota.
Raíces fraternas abundan en nuestra historia: Bolívar, con su desprendimiento material. Sucre, su entrega desinteresada a la causa de independencia. Simón Rodríguez, culto, conocedor de la historia y de su tiempo, y, desde esa atalaya, visionario. Fabricio, Américo Silva, dando la vida por sus ideas. El 4 de febrero, continuador de esas luchas libertarias.
Es momento de volver al Núcleo Fraterno, fortalecerlo, hacerlo ejemplo que irradie al resto de la sociedad, darle coherencia con las medidas. Sólo de esa manera fortaleceremos a la Revolución y daremos pasos firmes hacia el Socialismo.
Sólo fortaleciendo el Socialismo podremos vencer al enemigo capitalista que nos ataca de mil maneras, desde afuera y desde adentro, de frente y con sutileza.
El Socialismo sólo se construye con Socialismo, y el Núcleo Fraterno, y su coherencia con la práctica, es el camino.
Pero el hombre es un niño laborioso y estúpido
que ha hecho del juego una sudorosa jornada.
Ha convertido el palo del tambor en una azada,
y en vez de tocar sobre la tierra una canción de júbilo
se ha puesto a cavarla.
¡Si pudiésemos caminar bajo el aplauso de los astros
y hacer un símbolo poético de cada jornada…!
Quiero decir que nadie sabe cavar al ritmo del Sol
y que nadie ha cortado todavía una espiga con amor y con gracia.
Ese panadero, por ejemplo… ¿por qué ese panadero no le pone
una rosa de pan blanco a ese mendigo hambriento en la solapa
La rosa de harina. León Felipe
El hombre es hombre gracias al trabajo desarrollado colectivamente. El trabajo es la forma en que el hombre ha transformado la naturaleza y a su vez, se ha transformado a si mismo. Es decir, a medida que el hombre usaba sus manos para las tareas más rudimentarias, iba perfeccionando su mano, lo que necesariamente repercutió en el desarrollo de su cerebro, así como la configuración de nuevas posturas corporales que iban haciendo del hombre de ayer, el hombre de hoy.
Cuando el hombre trabaja adquiere relaciones tanto con los medios con los cuales produce como con los hombres con los cuales trabaja. En otras palabras, el humano alcanza su denominación de ser social en el trabajo, pero no en el trabajo forzado, sino en el trabajo inspirado en la necesidad de resolver sus problemas intrínsecos.
Cardenal decía en el célebre “Somos Polvo de Estrella”: “Puede ser que en el futuro próximo las computadoras nos hermanen más. Pero la cooperación ha existido siempre a todo nivel biológico, y es tan antigua como la vida. Preguntar por el origen de la cooperación –se ha dicho– es como preguntar por el origen de la vida. Un factor de la evolución ha sido la cooperación. Y otro el altruismo
(…) El Homo habilis labró las piedras. Pero en su evolución no fue lo más determinante la perfección de herramientas, sino la socialización. O como decimos ahora, la solidaridad. Muchos animales cazan juntos, pero no comparten lo cazado. Cuando el mono compartió la comida ya no fue mono sino humano. El dar y recibir es también lo que nos hizo humanos. Darwin había dicho: “La sobrevivencia del más apto”. Pero los más aptos son los más solidarios. El biólogo Stephen Jay Gould ha dicho que el progreso de la evolución ha sido más por comunión que por combate. En esas selvas no hubo ley de la selva.”
De esta forma podemos ilustrar la innegable naturaleza cooperadora y solidaria del hombre. Sin embargo, aparece la distorsión en el camino, y esa comunión de la que habla Cardenal comienza a atisbar los primeros pasos del combate.
Frente a todas estas creaciones, que se manifestaban en primer término como productos del cerebro y parecían dominar las sociedades humanas, las producciones más modestas, fruto del trabajo de la mano, quedaron relegadas a segundo plano, tanto más cuanto que en una fase muy temprana del desarrollo de la sociedad (por ejemplo, ya en la familia primitiva), la cabeza que planeaba el trabajo era ya capaz de obligar a manos ajenas a realizar el trabajo proyectado por ella. El rápido progreso de la civilización fue atribuido exclusivamente a la cabeza, al desarrollo y a la actividad del cerebro. Los hombres se acostumbraron a explicar sus actos por sus pensamientos, en lugar de buscar ésta explicación en sus necesidades (reflejadas, naturalmente, en la cabeza del hombre, que así cobra conciencia de ellas) (Engels, 1876, recuperado en nov. 2000 por Biblioteca de Textos Marxistas).
Así mismo, surge indefectiblemente la división social del trabajo que es la repartición de las diferentes tareas que los individuos cumplen en la sociedad (tareas productivas, ideológicas o políticas) y que se realiza en función de la situación que ellos tienen en la estructura social. Esta división social del trabajo empieza históricamente con la división entre el trabajo manual y el trabajo intelectual. A este último sólo tenían acceso los individuos que provenían de las clases dominantes. Ahora bien, la repartición de los individuos de la sociedad en estas diferentes tareas no depende de criterios puramente técnicos (mejores aptitudes, mayor preparación) sino de criterios sociales. Ciertas clases sociales tienen acceso a ciertas tareas, otras clases no.
El trabajo se convirtió, a partir del surgimiento de la propiedad privada en un ejercicio de enajenación y dominación, en la medida en que el trabajo se convertía en una mercancía que compraban quienes ostentaban de la propiedad de los medios de producción. Tomando en cuenta que “el hombre es un ser social, la esencia humana no es algo abstracto inherente a cada individuo. Es, enrealidad, “el conjunto de sus relaciones sociales". Relaciones que no son puramente espirituales, entre conciencias, sino la unidad de lo espiritual y lo material, relaciones establecidas a través de la interacción del hombre con la naturaleza en el proceso de producción y reproducción de su vida material y espiritual” (Corujo, 2000)
El trabajo perdió su carácter creador, para paulatinamente desencadenar en una acción alienante que somete espiritual y materialmente al hombre. De esta forma, la división social del trabajo provoca que cada hombre cree con su trabajo, sólo un fragmento de la cultura humana, el resto de la riqueza de la humanidad se mantiene para él como algo ajeno, situado fuera de él y que se le contrapone como una fuerza ajena.
Además, el trabajo intelectual ha pasado a ser un importante proveedor de plusvalía en tiempos donde no solo el trabajo manual figura como tal, sino que la producción de conocimiento es también visto como mercancía, y por ende es incorporado al mercado para su intercambio capitalista. Así que la concepción de propiedad se amplía al conocimiento y busca explotarlo para el beneficio de unos pocos.
Bajo el capitalismo, la división social del trabajo se desarrolla espontáneamente. El desigual avance de las distintas esferas y ramas de la producción, la anarquía de la producción social y la enconada lucha competitiva provocan una constante desproporción y un despilfarro incesante del trabajo social
Las Formas de Propiedad, la División Social del Trabajo y las Formas de Organización del Trabajo,vienen a constituir en mayor o menor grado los elementos de la estructura de Relaciones Sociales de Producción que determinan en buena parte el Modo de Producción, y que históricamente ha logrado formas sociales, económicas y políticas concretas.
La organización del trabajo, consecuencia de la división social trabajo y de la propiedad, constituye un elemento que se desprende directamente del trabajo e inmediatamente se constituye en un elemento cultural.
La producción de la vida, tanto de la propia en el trabajo, como de la ajena en la procreación, se manifiesta inmediatamente como una doble relación —de una parte, como una relación natural, y de otra como una relación social—; social, en el sentido de que por ella se entiende la cooperación de diversos individuos, cualesquiera que sean sus condiciones, de cualquier modo y para cualquier fin. De donde se desprende que un determinado modo de producción o una determinada fase industrial lleva siempre aparejado un determinado modo de cooperación o un determinado peldaño social, modo de cooperación que es a su vez, una «fuerza productiva»; que la suma de las fuerzas productivas accesibles al hombre condiciona el estado social y que, por tanto, la «historia de la humanidad» debe estudiarse y elaborarse siempre en conexión con la historia de la industria y del intercambio.(MARX Y F. ENGELS)
El capitalismo, a razón del desarrollo de sus fuerzas productivas, desarrolla a su vez,a partir de la división técnica y social de trabajo, diversas formas de organización del trabajo en el que se multiplica la plusvalía extraída del esfuerzo ajeno y a su vez acentúa la superespecialización y la alienación por la cantidad de esfuerzos repetitivos, que se exige al trabajador y que coartan el desarrollo integral (manual-intelectual-espiritual) del obrero como ser humano.
Se acaba con el trabajo del artesano -que sabe hacer la totalidad de la mercancía, desde adquirir y manipular las primeras materias, concebir el producto, fabricarlo en todas sus partes y componentes, hasta venderlo-, y se le sustituye por el obrero colectivo, por cuanto se descompone el proceso productivo en un conjunto de operaciones elementales que pasarán a ser efectuadas por un conjunto de obreros especializados-adiestrados en una, y sólo en una, de las partes. Se sustituye el individuo que sabe hacer todas las partes más o menos bien, por un conjunto de individuos que hagan muy bien, muy rápido y al menor costo salarial cada una de las partes ahora aisladas
Además, el desarrollo de nuevas formas de organizar el trabajo que cumplan con la premisa anterior, ha desembocado en el diseño de sistemas de los que podemos mencionar el Taylorismo, Fordismo, Toyotismo, que corresponden a contextos económicos determinados, Liberalismo, Keyneseanismo yNeoliberalismo respectivamente; todo esto seguido de eufemismos como el de la “Calidad Total” o el de los NFOT (Nuevas Formas de Organización del Trabajo).
Estas formas empresariales de administración del trabajo, además de garantizar el muy bien, muy rápido y al menor costo salarial, contiene un alto contenido ideológico que moldea la cosmovisión del trabajador al gusto del capitalismo y se ajustan a políticas macroeconómicas de mercado. Todo este sistema de valores que se reproduce bajo estas formas de organización resquebrajan la posibilidad de desarrollo organizativo de los trabajadores e impide el encuentro del obrero con su ideología, que por lo demás, es considerada como la ideología revolucionaria, la ideología proletaria.
Estas lógicas empresariales son expresión de la sociedad en clases; prevalece dentro de la masa laboral la cooperación técnica y la co-laboración en la producción de mercancía, pero paradójicamente se propicia a través de la organización jerárquica y desigual: individualismo, egoísmo y competitividad; sumisión ante la posibilidad de despido y muchos etcéteras.
En muchos casos, existencorporaciones que han reconocido la importancia de la organización laboral en ambientes apetecibles y propiciando “formas de trabajo grupal y colaborativo” que buscan sencillamente, manteniendo la propiedad privada sobre el medio de producción, mayor enriquecimiento al menor costo. No es precisamente un buen corazón quien guía al empresaria por caminos tan sospechosos.
Es por ello que resulta fundamental entender al capitalismo como un sistema complejo, en el que convergen relaciones materiales y espirituales, subjetividad y objetividad, conciencia y materialidad; y que por ende al hablar de organización del trabajo no podemos desvincularla de categorías como la propiedad, la división social del trabajo, el desarrollo de las fuerzas productivas e incluso de elementos de lo que se denomina la superestructura, tales como la cultura, la ideología, el estado…
La transformación profunda de esta realidad que parece inamovible radica en la revolución socialista. Para Anibal Ponce, la existencia de la propiedad privada sobre los medios de producción, hace que la máquina triture al obrero y lo degrade. En el comunismo, en cambio, la máquina liberará al obrero con la reducción de la jornada laboral y el bienestar creciente, le dará posibilidad de asomarse al mundo de la cultura. Al respecto planteó: [...] La máquina, que es por esencia liberadora, acentúa bajo el capitalismo la estrechez de las especialidades con el "idiotismo profesional" que en poco tiempo crean [...] ¿Cómo devolver al individuo mutilado por la especialidad, su desarrollo completo, su sed de totalidad? Por la conquista del poder político que será el resultado de la victoria proletaria.