15 mar. 2011

Dame una casa, también un sentido. Por Neftalí Reyes

Los gobiernos capitalistas construyeron casas, pero siempre los humildes siguieron sumergidos en la miseria material y espiritual. Su vida permaneció en un tiovivo de necesidades materiales insatisfechas y de espiritualidad aplastada, sin más objetivo que sobrevivir a un mundo que les era hostil.

En el capitalismo lo material se contempla separado de lo espiritual, o mejor, lo material aplasta a lo espiritual. El hombre del capitalismo sólo se realiza en lo material, en el tener, lo espiritual se relega a planos inferiores, se crea así un desasosiego que intenta inútilmente calmar con fármacos, drogas, licor. El hombre del capitalismo está condenado a la incertidumbre de una escisión que le impide reconocerse, lo transforma en una maquina de consumir y producir, lo aleja de su humanidad.

En ese mundo la satisfacción de las necesidades es una actividad individual, egoísta y fragmentada. El Estado estimula la solución mezquina.

Aquí en Venezuela, país de capitalismo rentista, el logro no estaba relacionado con el esfuerzo social. La satisfacción de las necesidades fue un método electoral, nunca de formación de patria.

Así funciona el mundo del capitalismo, su esencia es la fragmentación entre lo espiritual y lo material. El capitalismo no concibe otra recompensa que lo material. “Dame una casa” es una transacción que se sustenta en la lógica capitalista: una mercancía se cambia por otra mercancía: casa por filiación, lámina de zinc por voto, beca por inclinación.

La vida del hombre, su tiempo es dilapidado en un buscar recompensas materiales que son inútiles para saciar unas necesidades infinitas. Así construyen un pueblo de clientes y unos gobiernos mercachifles.

Ahora con el Gobierno Revolucionario todo cambió, todo debe cambiar: las necesidades deben ser otras, y su satisfacción de otra manera. “Dame una casa” debe ir acompañado de “dame una vida”, “dame un sentido”, “libérame de la lógica capitalista”, “comencemos a ser humanos”, “dejemos de ser mercancías o despojos sociales aferrados con desespero a los márgenes de la sociedad que consume”. “Dame una casa” debe significar ¡construyamos juntos un nuevo mundo!

Esta es tarea esencial de la Revolución, cambiar el sistema de necesidades y el sistema de satisfacción de esas necesidades.

La manera como resolvamos lo material determinará la formación de conciencia. Si lo hacemos sin participación de la sociedad estaremos, en el mejor de los casos, satisfaciendo necesidades pero afianzando la espiritualidad capitalista, creando los sepultureros del Socialismo. Si la solución la acompañamos de un gran movimiento de masas, elevaremos la Conciencia Revolucionaria y seremos invencibles.

Debemos ser protagonistas de los logros materiales y espirituales, así nos haremos sociedad consciente, autores del futuro.

Para eso es necesario una fuerte campaña de construcción de casas y, simultáneamente, una campaña cultural de formación de la nueva conciencia social, una racionalización de las necesidades y, sobre todo y determinante, dotar al ser humano de un sentido, de razones sagradas por las cuales vivir.

El sentido del hombre del Socialismo no es simplemente lo material, es la unión, el reencuentro de lo material con lo espiritual, esa fusión de sus dos mitades separadas por el capitalismo, lo integra, lo completa, le da contenido a su vida, garantiza la edificación de un nuevo mundo, viable. En otras palabras, el sentido del humano es reencontrarse con el humano, ese es el Buen Vivir.

Más importante que la contabilidad de casas es la construcción de la conciencia, de la cultura humanista, del sentido de sociedad. Un hombre encontrado, integrado con su humanidad, es capaz de resistirlo todo, de construirlo todo. Un hombre apresado en lo material es frágil presa de sus verdugos.

La construcción de casas no puede ser exclusiva tarea del gobierno, es imprescindible convertirla en una movilización, un aluvión popular que complemente el enorme esfuerzo del Estado. La construcción de viviendas debe ser una escuela de Revolución, ocasión para acerar el espíritu social.

Cada obra convertida en una cátedra de humanismo, de Socialismo. El Trabajo Colectivo Voluntario rayo de fraternidad que ilumine a toda la sociedad, el camino al Socialismo sembrado de casas y de Conciencia Social

Periódicos, boletines, programas de radio, televisión, deben surgir de la gran faena de edificación de hogares y de las conciencias nuevas. Por cada construcción un círculo de estudio, millones de casas, y millones de centros de superación humana, de Revolución.

El ejemplo debe germinar en todos lados. El Consejo de Ministros encargarse de levantar, con su esfuerzo físico, unas casas, lo mismo el Congreso, los diputados deben ser vanguardia en la tarea social, demostrar que somos un pueblo activo en la solución de los problemas y no simples receptáculos inermes, que este pueblo con amor paga el amor.

Los Consejos Comunales, preferiblemente unidos, deben participar con su esfuerzo en la construcción de casas, Las alcaldías, las Comunas, los movimientos sociales, las mujeres, las Misiones, todos, encendidos y hermanados en el desafío de las viviendas, y en la formación de conciencia.

Los Ministerios, con sus Ministros de primero, deben ser parte de la ola que ya se comienza a sentir. Los obreros, las fábricas deben estremecerse frente a la tarea, ellos deben ser vanguardia.

La Fuerza Armada Bolivariana debe ser columna de este esfuerzo constructor de casa y fragua de pueblo socialista y bolivariano. El Ejército de Bolívar vuelve a Carabobo, a Junín, Ayacucho, y fundido con el pueblo forma un solo cuerpo que es patria.

Al Partido y también al Polo Patriótico, incumbe ser nervio central del estremecimiento social de la promoción masiva de viviendas. Difícil encontrar una tarea más importante y más prometedora, más política que esta: unir las necesidades materiales con la formación, unir materialidad con espíritu es oportunidad única para avanzar. Aquí comienza la marcha hacia el triunfo seguro del 2012.

El Trabajo Voluntario Colectivo es escuela y solución.

Las emulaciones serán acicate de la obra, los mejores recibirán reconocimientos morales. Cada día, cada hora se deben emitir partes de la tarea. Los rezagados recibir estímulos morales, ayuda, las vanguardias recibirán aliento. Todos sentirán que este pueblo heredero de Bolívar despertó, está luchando por su futuro. Nuestra obra asombrará al mundo.

Tan importante como la construcción de casas es la emoción que se desprenda del trabajo en común, del saber que unidos podemos enfrentar cualquier problema. Es necesario revivir el espíritu de la independencia cuando los soldados patriotas, en el decir del Libertador, no tenían más aliciente que el emanado de cumplir el deber con la sociedad, con la patria, esa es su gloria.

La meta se debe cumplir, y con ella debe emerger una nueva sociedad, consciente de su fuerza, nuevas relaciones entre nosotros, más hermanos. Alegría.

Sólo una sociedad movilizada, organizada, con altos niveles de Conciencia del Deber Social puede fundar el Socialismo. Y sólo el Socialismo puede salvar a la humanidad del camino suicida que es el capitalismo. Siendo así, haciendo casas socialistas, estamos contribuyendo a la sobrevivencia de la especie, porque estamos haciéndonos socialistas.

Que nadie se quede sin participar, siempre algo habrá que hacer, pegar un ladrillo, colar café, acompañar con música, manejar un camión, batir la mezcla. Todos al trabajo físico. ¡Comandante cumpliremos la meta, y más todavía, construiremos casas y nos construiremos Socialistas!

Encuentro Comunitario de Saberes. Por Prensa CENDITEL

Este viernes 18 de marzo de 2011 se encontrarán en la sede de la Fundación Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Tecnologías Libres (CENDIEL) colectivos y comunidades organizadas, medios comunitarios y alternativos, tecnólogos populares, artistas plásticos, iniciativas y experiencias basadas en la filosofía del Conocimiento Libre.

La actividad denominada Encuentro Comunitario de Saberes busca consolidar lazos orgánicos de acción y reflexión entre los diferentes proyectos que de distintos modos han estrechado vínculos con CENDITEL a través del Programa de Promoción al Conocimiento Libre que contempla entre sus políticas el apoyo y acompañamiento a Proyectos Externos. Este encuentro está orientado a propiciar espacios de reflexión, sensibilización y apropiación social del Conocimiento Libre.

La actividad iniciará a las 8 de la mañana y se extenderá a lo largo de todo el día, en la que 14 proyectos expondrán sus experiencias e intercambiarán visiones de mundo, metodologías, criterios, puntos de vista y razones para seguir trabajando en aras de la construcción de la sociedad que merecemos como humanidad.

La invitación se extiende a la comunidad merideña, y en especial a individualidades y colectivos interesados en discutir e intercambiar experiencias pertinentes al tema. Pueden acercarse a la sede de la Fundación CENDITEL ubicada en la Avenida Alberto Carnevali, vía La Hechicera, Edificio CENDITEL, comunicarse a los Teléfonos: (0274)6574336 – 6574958 o escribir al correo electrónico: apropiacion@cenditel.gob.ve.

13 mar. 2011

La «manzana prohibida» del comunismo. Por Néstor Kohan

El razonamiento falaz que homologa [mercado = democracia y eficacia] y [planificación socialista = burocracia y estancamiento], hoy se esgrime como gran “novedad” teórica.

¿Son tan “originales”, “novedosas” y “superadoras” estas propuestas de socialismo mercantil (bautizado mediante un eufemismo elegante y perfumado, como “autogestionario”) que nos prometen mayor democracia de la mano de la autarquía financiera de las empresas y el engorde creciente de la “economía no estatal”? ¿Servirá descentralizar los recursos presupuestarios y privatizar en nombre de los arrendatarios, las cooperativas y otros “actores no estatales” para poder superar la burocracia y los privilegios, la corrupción y el “amiguismo”? ¿Se generará participación política, aumentará la eficiencia social y habrá mayor empeño laboral expulsando fuerza de trabajo para que sea empleada como mano de obra barata y precaria por grandes inversionistas capitalistas? ¿Habrá mayor conciencia socialista en quienes sólo se involucran, de modo “cooperativo”, si hay dinero y ganancia privada de por medio?

Perdón, disculpas, pero tenemos nuestras serias dudas al respecto. Expresamos nuestra opinión con todo respeto. Creemos que esas recetas —que algunos promueven y presentan como poción mágica y redentora— no profundizarán el socialismo martiano ni permitirán avanzar hacia un proyecto bolivariano anticapitalista.
 

10 mar. 2011

OTAN desafía al mundo y a la coalición Euroasiática. Por Herminda Ramírez Moreno (*)

Ante el desprecio por la paz y el derecho internacional para discernir los conflictos globales y la imposición de la guerra en los territorios africanos y euroasiáticos. Algunos países de la zona han unido fuerzas para enfrentar el poderoso enemigo occidental, como es la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), conformado por más de 20 países europeos, Canadá, Estados Unidos e Israel.

La incontenible agresión de este órgano político-militar, ha declarado el territorio del Cáucaso, África y Asia central como “zonas de Interés Estratégicos para los Estados Unidos y sus aliados”, aplicando políticas que van desde invasiones hasta la desintegración de países, acompañados de guerra y miseria. Tal comportamiento obedece a la extirpación de los gobiernos que le son hostiles o de influencia socialista que se oponga al disfrute de sus riquezas naturales.

Ante este sombrío escenario se conformó la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) y la Organización de Cooperación de Shangai (OCS), ambas consolidan una organización  regional internacional de carácter político-militar creada en el marco de la Comunidad de Estados Independientes (CEI ex Unión Soviética). Sus integrantes son: Rusia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán, Tajikistan, Armenia y Uzbekistán.  

Pero la mayor preocupación de la OTAN, es la participación de China, Rusia y los observadores interesados como Irán, India, Mongolia y Pakistán en la OCS; es decir las economías emergentes del mundo que tienen desarrollo nuclear. Además que el gigante asiático preside el Consejo de Seguridad en las Naciones Unidas y no comparte la posición de invadir o agredir militarmente en este caso al pueblo Libio. 

¡Que teme la OTAN?

La mayoría de los líderes de la codiciada Asia central le han puesto freno a las políticas agresivas de los Estados Unidos, propinándoles algunas  significativas derrotas geoestratégicas que  desconfiguran su mapa hegemónico y agiganta su odio. 

Una de las preocupaciones más fuertes es el nacimiento de un nuevo eje político que hace contrapeso a la  idea de un solo Estado global, propuesto por el eje EEUU. Unión Europea e Israel. Llenando el vacío que dejó la  Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Fortaleciendo Mundo Multipolar.

El artículo 12 del tratado bilateral Rusia-China, ratifica el trabajo conjunto para mantener el equilibrio geoestratégico global, promover el desarme nuclear. También quedaron establecidas las luchas contra las actividades terroristas, el narcotráfico y los movimientos separatistas que son financiadas por  los gobiernos estadounidenses y británicos.

Según el secretario general de la Organización del tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) Nikolai Bordiuzha “La geografía para las actividades de paz puede ser cualquier lugar del planeta, donde surja un “punto candente” ” (Agencia rusa Ria Novosti). 

Para la muestra un botón: La expulsión del ejército de EEUU de Uzbekistan, donde pasó lo mismo que ahora pasa en Libia, es decir una revuelta dirigida desde afuera para crear caos, culpar y deponer el gobierno; los organismos internacionales se encargan del castigo y de colocar el títere que  les aseguren la permanencia en el poder. Esto ocurre con gobiernos que coquetean  con el imperio, ese es el problema que enfrenta el “Perro Rabioso del desierto” Muammar Gaddafi, llamado así por Ronald Reagan (no pudo controlarlo); el líder libio es amado por muchos y odiado por pocos que parecen muchos, pero son dueños de las agencias de noticias.

Otro botón  lo representa Kirguizistán, país ubicado en la zona más volátil del mundo que se disputan tanto la OTAN como la OTSC, limita con China, tiene un enclave militar de la OTAN y otro de la OTSC, a la cual se suscribió. Los EEUU además acaba de perder el control de Ucrania, quien retornó a la influencia rusa, después de haber sufrido los embates de la revolución de colores (naranja) preparada por la CIA y el Mossad Israelí; se encuentra allí la flota Rusa, esto significa un retroceso en las operaciones militares del Pentágono. 

Los halcones están perdiendo espacio y la crisis económica se agudiza, las sumas millonarias invertidas en organizaciones para desestabilizar gobiernos como la Endowment for democracy, Freedom House, el National Democracy Institute entre otros, no han dado resultados permanentes: el caso Venezuela es la joya de la corona, fue victima de la más terrible desinformación y aislamiento por parte de los medios de comunicación. Las  recientes huelgas de hambre están financiadas por estos órganos extranjeros.

África, Eurasia  y medio Oriente conforman el “triangulo del petróleo” con  más del 75/ de las reservas energéticas del mundo, ésta es la razón de tanta creatividad por parte de la OTAN y sus aliados; la creación del Estado de Israel dejaría de tener sentido si no controlan el petróleo y el agua en la región.  Como los cuervos Israel sacará los ojos a su padre.

La llegada del Alba

La OTAN demuestra desesperación y desconoce la propuesta hecha por los cancilleres de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA); el fortalecimiento de  Kaddafi crece y recupera fuerzas, esto podría acelerar un ataque militar, que sería rechazado por el mundo árabe y provocaría su unión. Asunto que no le conviene al imperio sionista que ha retrocedido ya en Asia central.

El acercamiento de Venezuela con el eje China-Moscú le quitó el sueño  a los Halcones que crecieron bajo las alas de Ronald Reagan y Bush padre; conservadores y propagadores junto con el siniestro gobierno de Israel, del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano (PNSA); que persigue dominar el mundo y apropiarse de todas sus riquezas en nombre de Dios.

El nuevo milenio promete que volveremos a tener un mundo equilibrado, el imperio se desvanece, millones de personas piden pan y trabajo en el país más rico del mundo, mientras su gobierno se dedica a conspirar y a sembrar el terror; la verdadera revolución nacerá en el seno de la sociedad más desarrollada; una premisa marxista para el modelo neoliberal.

(*) Comunicadora social UBV /Mérida.

¿Qué hacemos con Gadafi?. Por Andrés Sal.lari (especial para ARGENPRESS.info)


Los levantamientos en el mundo árabe no se detienen, Egipto siguió a Túnez y Libia a Egipto. Cada proceso tiene sus particularidades y en el caso Libio un elemento genera polémica y dudas entre los analistas, funcionarios y gobernantes progresistas o de izquierda: la figura de Muamar el Gadafi, el líder que por más de 40 años gobernó los destinos de esta potencia petrolera del norte de África.

Gadafi llegó al poder en 1969 y pronto destacó como una figura anti imperialista y socialista, el famoso Libro Verde del líder fundamentó el socialismo libio y es material indispensable para cualquier estudioso de los movimientos revolucionarios del Siglo XX.

Su figura despertó tanto odio en Washington que el palacio presidencial de Trípoli fue bombardeado por Estados Unidos el 15 de abril de 1986 (allí murió una hija adoptiva de Gadafi).

La revolución Libia mantuvo su impronta anti imperialista desde lo discursivo, pero desde el ataque a las Torres Gemelas hasta aquí, su práctica política se modificó radicalmente. Para Washington Gadafi pasó de demonio a un gobernante que podía utilizarse como aliado circunstancial en la lucha contra el terrorismo.

El 5 de septiembre de 2008 la entonces secretaria de estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, realizó una visita histórica a Trípoli, desde donde aclaró que “hay un largo camino por recorrer” pero luego agregó que la visita “demuestra que Estados Unidos no tiene enemigos permanentes y que si algunos países están dispuestos a hacer cambios estratégicos o de orientación, Estados Unidos está dispuesto a responderles. Libia y Estados Unidos comparten intereses permanentes que son la cooperación en la lucha contra el terrorismo, el comercio, la proliferación nuclear, África, los derechos humanos y la democracia”.

Gadafi se acercó a Estados Unidos pero no se alejó de los gobiernos progresistas de América Latina, mantuvo fluidas relaciones con la Venezuela bolivariana, con el nacido Estado Plurinacional de Bolivia y con la Nicaragua sandinista.

Las preguntas surgen espontáneas: ¿Quién es Muamar Gadafi? ¿Cómo debemos ubicarnos desde una visión progresista ante los últimos sucesos acontecidos en Libia?

A continuación sumaremos a este debate la postura del gobierno venezolano a partir de dos declaraciones, la de su presidente, Hugo Chávez y la de su canciller Nicolás Maduro.

Hugo Chávez: “Desde aquí con este corazón un rezo por la paz en Libia y una denuncia por el doble rasero de quienes la condenaron de inmediato y guardan silencio con los bombardeos de Israel y las masacres en Irak y Afganistán, naciones invadidas por Estados Unidos”.

Nicolás Maduro: “Libia está en un proceso de guerra civil, compleja difícil, seguramente pasarán los días y las semanas y podremos saber a fondo la verdad. Nosotros repudiamos la violencia pero hay que analizar el conflicto libio con objetividad, están creando condiciones como denuncia el líder de la revolución cubana, Fidel Castro, se están creando condiciones para justificar una invasión militar a Libia y el objetivo central de una invasión a Libia es el mismo objetivo que tuvo Bush (George W), tomar el petróleo de Libia, desgajar a Libia en veinte pedazos y quitarle a la OPEP uno de sus puntales fundamentales. Nosotros abogamos por la paz del pueblo Libio, porque mantenga su unidad nacional, porque por la vía pacífica encuentre respuestas a sus problemas, porque cese la guerra civil”.

Y ahora se abre una discusión necesaria. Ricardo Bajo H. critica la posición del Canciller venezolano en el programa Contextos, que emitimos diariamente por las emisora estatales de Bolivia y Venezuela (www.patrianueva.bo – www.laradiodelsur.com): “Yo disiento de lo que acaba de decir el compañero Nicolás Maduro, creo que Gadafi no es uno de los nuestros y aquí hemos venido discutiendo varios días sobre las estrategias comunicacionales mediáticas de lo que esta pasando en Libia, todos estamos de acuerdo en que tenemos demasiada poca información para tener un juicio exacto y redondo de lo que está pasando, pero yo reitero lo que he venido sosteniendo todos estos días, Gadafi no es uno de los míos, no es uno de los nuestros. Creo que no podemos diferenciar entre dictadores buenos y malos, amigos nuestros o no amigos, creo que entraríamos a hacer lo mismo que hacen los gringos. Esa denuncia de la hipocresía, creo que tapa o intenta tapar los crímenes o las violaciones a los derechos humanos que está habiendo ahora contra el pueblo libio”.

¿Cuál es entonces el eje de la discusión?

¿Debemos pones énfasis en la violaciones a los derechos humanos promovidas por el gobierno de Gadafi para condenarlas, o centramos nuestra denuncia en las intenciones de las potencias hegemónicas y en la hipocresía del sistema?

Adicionalmente sabemos también que EE.UU. y sus aliados utilizan mediáticamente esas -muy deficientemente demostradas- violaciones a los derechos humanos para demonizar a Gadafi y así justificar incluso una posible operación militar contra su país.

El director del periódico venezolano Últimas Noticias, Eleazar Díaz Rangel, habla sobre el tema en su habitual columna dominical:  “Casi toda la información que nos transmiten de esos sucesos, en especial los primeros días, estuvo orientada a afectar la imagen del gobierno de Gadafi y favorecer a quienes se han sublevado. No ha privado en esos corresponsales el esfuerzo por difundir la realidad de cuanto ocurría. Difundían especies y rumores sin confirmación alguna. Buscar y escribir la verdad no fue la norma ética de muchos de esos periodistas y medios. ¿De dónde sacaron las noticias que ‘aviones militares libios…bombardearon varios lugares’ de Tripoli, como informó Arabiya TV el lunes 21 y que ‘al menos 250 personas habían muerto en la capital en los bombardeos del Ejército del Aire contra los manifestantes…’ como transmitió ese mismo día Al Jazira? No presentaron ninguna imagen de los efectos de los bombardeos, y cinco días después no las habían podido ofrecer. Alguna agencia explicó que leales a Gadafi ¡habían limpiado las calles y escondido los escombros! ¿Y cómo es que ningún edificio resultara dañado? Todo eso lo habían dicho "testigos" no identificados, por supuesto”.

El cierre me lo reservo para mí durante la discusión antes mencionada con Ricardo Bajo H. en Contextos:

 “A mí para cerrar un poco todo esto me indigna profundamente que ahora la comunidad internacional se rasgue las vestiduras por lo que pasa en Libia, que yo estoy de acuerdo, vamos a la Corte Penal Internacional y condenemos a Gadafi porque mató a 300 personas, vamos que se haga el juicio, se demuestra y lo condenamos, pero después volvemos a casa y nos matamos de risa…¿Y a Bush cuándo lo condenamos? ¿Y a Obama por seguir matando en Afganistán y Pakistán cuándo lo condenamos? A mí me indigna este doble rasero y ahora no le voy a hacer el jueguito a toda la indignación mundial… ¡qué bueno que se junte el Consejo de Seguridad y que vayan y que manden una misión militar a Libia! ¡No! dejémonos de joder, no puede ser, no puede ser que tenga está lógica el sistema que gobierna el mundo”.

¿Cuál es entonces la postura que debemos asumir?
Mejor decídalo usted y su conciencia.



Cuando una muerte puede ser la celebración de la vida • A propósito del fallecimiento, el pasado 25 de febrero, de la dramaturga chilena Isidora Aguirre, autora de más de treinta obras teatrales. por Andrea Jeftanovic



Isidora, a ti no te gustaba hablar de la muerte, decías que no querías morir porque te gustaba demasiado la vida. Pero al mismo tiempo, en tus obras dramáticas y en tus novelas los fantasmas andaban por acá y por allá; invocabas a Lautaro, a Bolívar, a Miranda, a los hermanos Sagredo de Ranquil, a los desaparecidos de Yumbel, a Neruda, a tu madre. Una vez esbozaste una definición de la muerte que apunté por ahí: “Puede ser que la muerte sea un desprenderse del dolor de la parte física y de todo lo que tú también mentalmente manejas y que ese sea un estado en que tú puedas sentirlo, gozarlo, no sé, nunca vamos a saber. Además yo pienso que si existe un Dios que nos creó, nos dejó esa incógnita para que no nos aburriéramos”.

En tus novelas especialmente encarabas la muerte, y también tus íntimas ilusiones, tus dolores y hablabas de los afectos muertos o de la muerte de los afectos. Ahora que atraviesas esa otra dimensión y descifras el misterio, no creo que te vayas a aburrir. Tendrás la oportunidad de abrazar a Laura Cupper y retomar las tertulias en esa casona en la calle Rosas de Doy por soñado todo lo vivido. También podrás entregar por mano esa bella novela epistolar, Carta a Roque Dalton, dedicada al poeta salvadoreño. Los imagino caminando por el Malecón de La Habana contagiados por el entusiasmo de la meta de los diez millones de zafra que por ese entonces se prometía el pueblo cubano. Podrás curar una a una las heridas de la injusta muerte de Roque.

También estarás con Jacobo, el protagonista de Santiago de diciembre a diciembre, esa historia durante el año de la campaña de Allende, cuando las parejas hacían el amor antes o después de leer el Manifiesto Comunista. Cuando la pasión tenía espesura y estaba enhebrada a alguna utopía. Quizás puedas detener la bala mortal de Balmaceda en Balmaceda, diálogos de amor y muerte y las voces corales sabrán encauzar la revolución sin tragedias.

Pero también hay futuro. Verás en un mes publicada tu novela Guerreros del sur, dedicada a un pueblo que necesita tanta fe en sus pacíficas batallas. Y tal vez, des los últimos ajustes a esa novela inédita, Palmira y Lorenzo, de esa relación de amor que ha atravesado los tiempos y las latitudes. Isidora o Palmira espera a Lorenzo o Tomás con lápices y pinceles y un gran lienzo.

Fuiste una dramaturga valiente, corajuda. No dudaste en ir a los basurales para entrevistar a los personajes que protagonizarían Los Papeleros, ni dejaste de conversar con las mujeres de las “tomas” para escribir Población Esperanza junto a Manuel Rojas, o de viajar en citroneta a Ranquil, cordillera adentro para escribir sobre la matanza de campesinos para Los que van quedando en el camino; fuiste con papel y lápiz a conversar con las pergoleras, viajaste a Yumbel para hacer esa obra que en medio de la dictadura denunciaba el horror de los detenidos desaparecidos (Retablo de Yumbel). Y también, viviste en una ruca mapuche con la familia Painemal para escribir Lautaro.

Y podría seguir con una a una de tus obras. Ir a los lugares y hablar con los protagonistas era parte de tu riguroso método de investigación, esa realidad se complementaba con acuciosas lecturas históricas, documentación diversa para quedar ensamblada en textos dramáticos inteligentes, bellamente escritos, que a veces incluían canciones y dichos populares. Y cuando no había protagonistas vivos los imaginaste, llamaste a sus espíritus hasta tu habitación en la calle Rengo para que te susurraran ese secreto que no estaba escrito en los libros de historia.

Eras la otra, la misma que contaba sin aspavientos que había tenido la oportunidad de conocer a Alejo Carpentier, el Che Guevara, Fidel Castro, Lezama Lima, Osvaldo Dragún, André Breton, J.L. Barrault, Gerard Philippe, Ionesco. La misma, la otra que odiaba que te saludaran con “es un honor conocerla” porque sabías que se referían al éxito de la Pérgola e ignoraban lo demás, porque eras tan lejana a esas formas protocolares, a la zalamería del poder. La misma a la que le dolía no haber recibido el Premio Nacional porque sabía que se lo merecía hace tiempo, la otra que seguía creando sin detenerse en la mediocridad de las instituciones y de algunos colegas. La que vivía en una ensoñación permanente, la otra que estaba siempre alerta.

Eras la misma, la otra que decía que era comunista pero que creía en Dios. La otra, la misma que con picardía infantil me chantajeaba con chocolates marca Trencito y pasteles (que se iba comiendo de a tercios) a cambio de contarme romances y anécdotas privadas que me hacías prometer no incluir en el libro que estábamos haciendo juntas. La que definitivamente amaba la noche y tenía horarios de adolescente (“que no me llame nadie antes de mediodía”, decías).

Y si había panorama, la que no dudaba en ponerse su abrigo de piel y una capa de lápiz labial para hacernos reír hasta las lágrimas donde fuera con su cuento de la caperucita en veintinueve segundos cronometrados. La misma, la otra que no le gustaba que la fotografiaran pero que dejaba aflorar su coquetería cuando había un hombre cerca. Si me decías que alguien venía a tu casa por el modo cómo te habías arreglado sabía perfectamente si era hombre o mujer.

Prolífica en descendencia ―hijos, nietos, biznietos―, en obra y en amores eras la más joven de todas; la más desprejuiciada, la más ingeniosa, la más seductora, la que tenía un pasado fascinante y un futuro elástico que estaba prendido con agujas de miles de proyectos. Además, tenías un don en tu escritura y en tu contacto con la gente, irradiabas y multiplicabas cosas positivas, redes, proyectos, sueños.

La académica española Carmen Márquez, dice que eras una excelente celestina que unías a personas a las que querías con lazos casi familiares. Un amigo y colega, Nelsón Osorio, me escribe:

Nuestro país, las letras y la cultura de nuestra América pierden con su partida una de las figuras más nobles e íntegras de nuestra época. Nos queda su obra, notable y valiosa, y su ejemplo de consecuencia, integridad y valor. Aunque suene un poco a lugar común, creo que de verdad vivirá en nosotros, que tenemos la responsabilidad de seguir, como ella y con ella, contra viento y marea.

Otra amiga y escritora, Virginia Vidal, dice:

Isidora nos dio tanta vida, tanta dicha, tanto ejemplo, tanta consecuencia, tanta generosidad que algo de ella se queda en cada una de nosotras. Desfilan ante mí escenas de innumerables encuentros: la vez que me llevó a ver a su oftalmólogo; el viaje que hicimos con Rosita Ramírez a Los Andes se nos hizo corto oyendo sus maravillosas historias impregnadas de vida y alegría; los tés en su casa con su infinito mundo; su voz siempre clara y juvenil. Cuando murió Roberto Bolaño, Nicanor Parra dijo: “le debemos un hígado”. A Isidora, Chile la entierra debiéndole el Premio Nacional de Literatura que habría sido menguado reconocimiento a su vasta obra de novelista y dramaturga.

Yo misma tendré que releer con calma nuestra abundante correspondencia, o escuchar las cintas de audio de nuestras extensas pláticas; horas, días, meses, años charlando una frente a la otra.

Isidora o Nené, la otra, la misma; guardiana de la historia, la amistad, el teatro y las letras, tu despedida fue como tu vida: una celebración. Tus casi noventa y dos años de existencia se despidieron con lecturas, actuaciones, videos, música; cuando el ataúd se cerró éramos muchos aplaudiendo de pie en el Teatro Nacional Antonio Varas. Luego bajo el sol de una tarde de febrero, caminó una descendencia familiar infinita, colegas, amigos de diversas generaciones, admiradores, camaradas, se alternaban los “Compañera Isidora, presente” con los “¿Quiere flores señorita, quiere flores el señor?” y la canción de Manuel Rodríguez, “aunque mil veces te maten / tu huella queda encendida”, para avanzar entre la ofrenda de pétalos de las pergoleras en Avenida La Paz. Nos seguía el equipo que está haciendo el documental sobre tu vida y obra, que estoy segura filmaron todo con la vista empañada.

De pronto miramos y estaban las tres generaciones de “Carmelas” abrazadas: las actrices Carmen Barros, Elena Medel y Ema Pinto. Por supuesto que hubo lágrimas, la sensación de corte, la intuición de un vacío que se aproxima. Pero también una muerte así es en un punto una celebración de lo que puede ser la vida, la vida de una artista excepcional e imprescindible.
28 de febrero del 2011

Andrea Jeftanovic es escritora, autora de Conversaciones con Isidora Aguirre, Frontera Sur, 2009.
Fuente: La Ventana (portal informativo de la Casa de las Américas)