4 jun. 2009

Consejo Popular de Telecomunicación del Molino en los Pueblos del Sur de Mérida enarbola la bandera de la transformación Social

En Octubre de 2008 la Coordinación Regional de Vive Andes solicitó nuestro apoyo para iniciar la conformación de un proyecto piloto de organización popular denominado CPC (Consejo Popular de Comunicación). Entendiendo el escenario bélico de cuarta generación que vive el país y apegados a la necesidad de seguir facilitando herramientas para la lectura crítica de los medios, no dudamos en sumarnos a la tarea.

Dos días después, arribábamos a la parroquia El Molino del Municipio Arzobispo Chacón con el firme objetivo de impulsar y promover una forma organizativa autónoma, que sustentada en la ideología revolucionaria y el sentido de pertenencia, discutiese y proyectase a través de productos comunicacionales sus realidades e incentivase a la organización de las comunidades.

Han pasado 8 meses desde entonces y el Consejo Popular de Comunicación El Molino está en marcha. De forma asamblearia decide las temáticas a producir por sus tres instancias de producción: La Radio Bocina, Epa FM y la UPAR (Unidad de Producción Audiovisual Revolucionaria); mientras que paralelamente consolida, mediante la participación de sus integrante, su actividad dentro de los comités de comunicación e información de los Consejos Comunales de la Parroquia.

En el CPC de El Molino participan docentes y estudiantes del Liceo Bolivariano de la Comunidad, hecho que ha permitido la discusión en torno a la problemática comunicacional como parte de su cotidianidad. De esa manera, los estudiantes se han encaminado hacia la praxis revolucionaria, debido a que posterior a cada reflexión devine un proceso de producción comunicacional.

El tiempo transcurre. Los planes desestabilizadores que sobre Venezuela tiene el fascismo mundial avanzan; pero nuestro pueblo día a día profundiza en su organización y fortalecimiento ideológico. De haber arremetida, también tendrán una contundente respuesta; esta vez sin impunidad. La patria no permitirá el robo de sus sueños ni la destrucción de su memoria.