31 oct. 2012

Alí nació, seguro que nació un día… Por Edgar Gutiérrez



Y vivió, y se hizo militante de su sueño, y por ello llegó más allá de su canto, pues comprendió que cantando se ama, se hace al hombre, se hace la historia. Este es el Alí que trasciende los tiempos, aquel que fue niño limpiabotas y adolescente boxeador, y que sin embargo, supo navegar libre y conmoverse por las ajenas hambres y los dolores de todos. 

Su voz se hizo estandarte de la lucha desde los inicios de la década de los 60, década de historia y lucha, por ello quizás sus primeras canciones fueron “Humanidad” y “No basta rezar”. Y trascendió porque nunca vendió su canto y por ello no es, ni será, una estatua, “ni mucho menos un santo para prenderle una vela”.

Con el cuatro como equipaje Alí se fue unos años a un lugar de la Europa Socialista, iba a estudiar, pero sobre todo, también cantó. Allí grabo su primer disco: “Gente de mi tierra”. Regresó pronto a Venezuela, pues al igual que el Che sintió que le faltaba el aire fuera de su patria grande y de sus propias luchas. Pero evidentemente aquí fue vetado por las empresas del espectáculo, de la comunicación y la cultura y por ello terminó asumiendo el proyecto “Cigarrón”, una propuesta discográfica subversiva, a través del cual grabó casi todos sus discos, pero donde además grabaron muchos otros cantores y cantoras de la vida que nunca hubiesen podido grabar de otra manera…

Trece discos legó Alí a la lucha y con su canto necesario estuvo presente en numerosos lugares de toda la América Nuestra. Pero esencialmente, o a pesar de eso, llenó con su canto cada espacio disponible, cada fábrica, cada calle, cada escuela, cada sueño, y nos dejó esperanzas, razones y motivos….

Si, Alí “no es un santo para prender una vela”. Y ahora estamos, aquí,  tratando de construir esa Patria Grande con la que el soñó y por la que vivió y cantó. Y ahora su canto es, aquí,  cada vez más necesario… y si no entendemos su canto y su vida como un compromiso absoluto con la lucha y si no hacemos de nuestras vidas un canto que no se venda, traicionaremos, no el canto de Alí, sino la vida misma…

Hagámoslo así “… a quemarropa”  y luchemos por el canto por el que él cantó, cantemos por la lucha por la que él lucho… Pero un canto y una lucha que no venda al pueblo, que no venda la Historia, que rescate al anciano herido y al niño de pecho y al grano de trigo solo frente al molino y al pueblo indefenso, pues… 
  …creo en tu fuerza
porque el trigo germina
y llegará el día pueblo mío
en que se unan tus hijos
para lavar tu frente
que si estás indefenso
no será para siempre

5 comentarios:

Julio Escalona dijo...

EN EL 84, LA ULTIMA VEZ QUE ALI ESTUVO CON NOSOTROS EN EL TOCUYO (ESTADO LARA), ME ESCRIBIO :..."JULIO, NO DESMAYES EN TU EMPEÑO POR HACER DEL ARTE POPULAR UN ARMA SOLIDARIA DEL SER HUMANO"... HE SIDO FIEL A ESTE EMPEÑO. EN MIS 32 AÑOS CON LA CANCION POLITICA Y NECESARIA, CADA DIA MAS, HE RECORRIDO LA PATRIA PARA SEGUIR ALENTANDO LAS GANAS DE CONTRUIR UNA SOLA ERA: LA HUMANA.

Edgar dijo...

Sólo así lograremos hacer camino. Gracias camarada por tus 32 años y adelante en esa construcción

Edgar dijo...

Sólo así lograremos hacer camino. Gracias camarada por tus 32 años y adelante en esa construcción

anayadnerak dijo...

un día en el que era necesario, así pues no esta demás escribir para darle un abrazo a esa canción y a esa lucha que continua como boen lo dice escalano es vendra la era de la humanidad... saludos

Marbella dijo...

que buen post! me encanta edgar gutiérrez