8 mar. 2012

Un día para la mujer. Por Edgar Gutiérrez / TatuyTv


Los días conmemorativos a veces tienen sentido, especialmente cuando hay razones. Otras veces son simplemente escusas, como aquel en que los poderes fácticos iban al panteón para garantizar que Simón no se había escapado.

Hace rato me preguntaba sobre el sentido de un día para la mujer. Sé que me van a decir que es una celebración que tiene contenido político, que pertenece a las reivindicaciones políticas y sociales que una de las “minorías” ha logrado gracias a la lucha de clases. Como si pudiera ser minoría la mitad de la población del planeta.

Por eso ahora no voy hablar del sentido de las luchas de las mujeres por lograr derecho a lo que les pertenecía. No voy hablar del derecho a un salario, después el derecho a un salario digno, después a un salario idéntico, el derecho al sufragio, el derecho a su cuerpo, el derecho a hablar, el derecho amar…

Yo no se (lo cual no es raro, siempre he sido un tipo corto de entendederas, y por ello se pocas cosas) pero siento que hay algo que no me termina de gustar en la forma en que se cuentan todas esas historias, pues siempre las he sentido como contadas desde lo convencional. A veces parece que cuando la mujer alcanza una, otra, reivindicación (que ya era suya y que le había sido arrebatada en nombre del varón Capital) simplemente logra parecerse cada vez más al hombre.  Y que aun cuando la sociedad, la comunidad y la revolución son mujeres, el poder sigue siendo única y exclusivamente varón. Y hasta ahí llega todo.

Po eso ahora quiero hablar simplemente de la mujer… 

Elvia, por ejemplo (y en ella todas las Elvias de cada quien) esa mujer tranquila, inocente, pura, pero decidida, diligente y entregada que me hizo. Muchas veces, después de tanto tiempo que siento su ausencia, me pregunto, ¿Cuánto de ti tengo yo? O más bien ¿qué poco sería sin ti? 

Pero, y ¿todas las otras, aquellas qué un día me hicieron perder la razón y aquellas qué lucharon palmo a palmo para hacérmela encontrar de nuevo? ¿Y todas aquellas qué sin haber conocido nunca marcaron mi vida, o más bien, la determinaron: Rosa, Simonne, Manuela, Violeta, no se…, tantas? ¿Y todas aquellas qué un día parieron personas sin las cuales mi vida nunca habría tenido sentido…? Todas aquellas…

A veces pienso que un día para la mujer es como un día para la luz o para el sol. No sólo es el lugar común de que sin mujeres la vida no existiría, o la expresión machista de “oh mujeres tan divinas, no queda otro camino que adorarlas” No. Como hombre revolucionario, como comunista, no puedo ver las cosas de forma tan estúpidamente simple. 

Por ello no me conformo con un día para la mujer. No importa como se llame, Elvia, María, Rosa o Rosi, J, Karen, Eva, Elisa, Ana, May, Carmen, María otra vez, Deb, Alondra, Vero, Tina, Irene, Tania, coño no importa como se llame, ella siempre tendrá todos los días de mi vida y tampoco importa si no se entera… los tendrá igual.

1 comentario:

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